CURSUS HONORUM SENATORIO.
El miembro de la nobilitas que aspira a pertenecer al Senado (300 miembros), debe seguir una carrera bastante rígida de cargos públicos u honores, el cursus honorum.
Comienza, joven, sirviendo como mando auxiliar en el entorno de un magistrado curul (cónsul, pretor) al frente de las legiones. Se entrena en la vida pública ejerciendo una serie de funciones menores (luego se reglamentarán: un total de 26 y luego 20 plazas por año), tales como cuidarse de la acuñación de moneda, del cumplimiento de las sentencias con penas graves, etc. El primer puesto electivo es el de cuestor, auxiliar importante de los altos magistrados. El segundo, el de edil (4 puestos), encargado de la administración de Roma-ciudad. Después, la pretura y el consulado. Una vez que ha sido elegido edil, será inscrito por los censores en el album Senatus. Pero el joven nobilis tiene, por nacimiento, el privilegio de asistir (como oyente) a las sesiones del Senado. Los linajes son aún importantes: entre 233 y 133 hubo unos doscientos cónsules: 52 eran de sólo cinco familias: Cornelii, Aemilii, Fulvii, Claudii Marcelli y Postumii. (El ordo equester no dispondrá de una carrera reglamentada similar, regulada por leyes, hasta tiempos del Alto Imperio.)
Tras diez años de disponibilidad militar y en los que puede ejercer funciones menores, el nobilis
aspira a la cuestura. Guarda intervalos de dos años mínimo entre un
cargo y otro y no puede aspirar al consulado antes de los 36, según
establece la lex Villia del 180. Desde 151 se prohibe iterar el consulado. Las guerras exteriores obligaron a aprobar con frecuencia una pro-rogatio del imperium, esto es, el magistrado saliente dejaba de serlo, pero Roma autorizaba a que ejerciese cum imperio, a modo de cónsul o de pretor (pro-consul, pro-praetor) en provincias. El Senado enviaba legati para controlar a estos promagistrados.